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¿Y por qué no…?

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He empezado el año a contrapelo. No porque haya vuelto al redil laboral. Que, de alguna manera, también. Sino porque, mientras el resto del Planeta corre en desbandada buscando la salida ante el desastre que se presume, yo camino esquivando las masas convencido de que todo esto es una oportunidad estupenda para que las cosas cambien. Puede que una de las últimas, seguramente una de las mejores. He sido escéptico casi toda mi vida. He sido el típico listillo. Un cabrón individualista. Siempre he estado convencido de que el mundo estaba hecho una mierda, de que algo no andaba bien. Últimamente, el convencimiento ha ido a más. El mundo también ha ido a peor, todo hay que decirlo. Sin embargo, creo que es justo el momento de dejar el escepticismo, de ser más inteligente que listo, de jugar en equipo.

Hace meses, Jose Illana, un buen amigo al que conocí en un gran bar hace años, me contó que tenía un proyecto: se llamaba Quiero salvar el mundo haciendo marketing y consistía en usar las herramientas del marketing para hacer un mundo mejor, más decente. Acción social, responsabilidad social corporativa, reputación. Puede que a alguien el nombre le suene a camelo cosmético. No lo es. Llevo desde enero metido en el ajo y doy fe de que vamos en serio. Nos podemos equivocar, pero creemos en lo que hacemos.

Entre lo que hago, por cierto, hay un blog. Sí, otro. Se trata de contar cosas que están ocurriendo, pequeñas y medianas acciones de gente que también cree que merece la pena intentarlo. Es un medio que recoge noticias (y a veces opiniones) disidentes por positivas y contagiosas.  Un lugar donde se habla de medio ambiente,  economía, empresa, arquitectura, diseño, urbanismo, consumo responsable, acción ciudadana… No lo hago yo solo. También escriben Jose, Luis, Aleka y algunos más que se están animando. Ésa es la idea. Que acudan y participen todos aquéllos que crean se pueden hacer las cosas de otra manera. ¿Y por qué no…?

www.yporqueno.info

Esta vez no voy a poner un clásico. Me voy a permitir la bula de pecar, en este lugar de opciones b, con un jitazo de radiofórmula. La culpa la tiene ese santuario del saber musical de las afueras que es AudioPorn Central, que me ha descubierto ese maravilloso combo de Ucrania llamado Los Colorados.

La original… Katy Perry.

La que mola… Los Colorados.

Optimistín, de Gesmar

Vean el vídeo que anuncia el nuevo muñeco que saldrá a la venta el viernes, después de la cumbre del G20. Se llama Optimistín y es más positivo que el control anti doping de Ben Johnson. Todo lo ve de color de rosa. Si le aprietas en el estómago, repite la frase: «Esa nueva etapa que abriremos en Londres será el inicio de la recuperación, el inicio de la confianza y, por tanto, el inicio de un futuro con más seguridad y con más garantías para todos los ciudadanos».

Ah, si alguien encuentra algún contenido en su discurso, se le devuelve el dinero (salvo que lo tuviese en CCM).

¿Quién sabe? (9)

SPORT SOCCER WORLD

¿Por qué toda la policía del Reino Unido está movilizada y en alerta máxima para proteger Londres de la gente que se manifiesta en contra del G20 cuando los responsables de que todo vaya todo lo mal que va son, precisamente, los que estarán dentro del cordón policial?

Suena, y muy fuerte, Cicatriz, Botes de humo.

Donde está la salida

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Hoy escribe Nicolás Sartorius en El País un certero artículo títulado Un Estado de bienestar global en el que habla de lo que estamos hablando todos todo el rato. Para el que no haya tenido tiempo de leerlo, para el que sea lector de otro periódico o para todo aquél al que le haya parecido una ordinariez empresarial otra subida de 10 céntimos en el precio de dicho medio -lo han subido un 20% en un año, por no hablar del redondeo de las 100 pelas al euro que hicieron todos en su momento; no sé yo si es la mejor manera de atraer a un lector que huye del quiosco-, dejo un par de párrafos.

«Me preocupa cuando oigo hablar solamente de crisis financiera o de crisis económica. Por supuesto que estas crisis existen. Las manifestaciones son obvias y dolorosas. Pero lo que tenemos delante es el hundimiento de un modelo de capitalismo que no ha estado gobernado por la política, sino que ha estado en manos de una élite mundial, sobre todo financiera, descontrolada, que ha buscado su único beneficio».

«De esta crisis se puede salir con más de lo mismo o con otro modelo, más democrático, más social y, desde luego, sostenible. Creo que la época en que EE UU y Europa hacían y deshacían está superada. Hay que democratizar todas las instituciones internacionales; fomentar los procesos de integración regional que vaya creando una red de gobernanza coordinada global; apostar por un nuevo paradigma energético basado en las energías limpias; establecer nuevas reglas en el comercio mundial que incluya cláusulas de cohesión social; acabar con los paraísos fiscales, que son un auténtico robo a los fiscos, ¡y la gente se sigue preguntando dónde está el dinero! En una palabra, ir creando, paulatinamente, un Estado del bienestar global, única manera, en mi opinión, de mantener a la larga el que disfrutamos en Occidente».

Suena Blur, There’s No Other Way.

La foto es de Alton y viene de la Wikimedia.

¿Sí hay futuro?

La información.com, el diario digital que está a punto de ser alumbrado, apuesta por un futuro para el periodismo. Éste:

Si yo fuese tan optimista como este vídeo, diría que en 2025 voy a tener pelo en la cabeza, voy a trabajar por un pastón para un medio digital desde mi casa en la playa en Bahía y voy a estar liado con la tía del vídeo.

Es un crimen

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Rectifico: las discográficas no sólo se están suicidando, están tratando de matar la música. Leo en el New York Times el caso de Juliet Weybret. La inocente muchacha colgó en diciembre en YouTube un vídeo en el que aparecía cantando su propia versión de Winter Wonderland, un villancico. Pero resulta que los derechos de la cancioncilla en cuestión son de Warner y Warner está negociando con YouTube cuánta pasta quiere por los derechos de sus obras protegidas colgadas en tal sitio. Resultado: la versión fue retirada y la inocente colegiala se ha acojonado y puede que ya nunca más se le ocurra colgar una versión de ninguna canción en ningún lado. O ni cantarla. Hay historias todavía más frustrantes, como la de ese profesor que quería enseñar el lenguaje de los signos con música de Foreigner de fondo. Igual el tipo tiene mal gusto, pero tampoco es motivo para quitarle el vídeo. En el texto de NYT, hay un portavoz de Warner que se defiende diciendo que es la programación de YouTube la que anula cualquier contenido cuyos derechos huelan a Warner, ya sean canciones originales o versiones. También dice el abogado del diablo que tanto la compañía como sus artistas están muy frustrados por la situación. Ya, pobres. En fin, como decía el Chiri en un comentario a la entrada donde contaba otra de discográficas y YouTube, «la música seguirá adelante como sea, aunque sea sólo en forma de carnaval».

Suena Noemí* tocando por Eskorbuto, Es un crimen.

* Esta chica, a la que no tengo el gusto de conocer, cuelga en YouTube sus versiones acústicas de Eskorbuto y La Polla Records. No creo que Iosu y Jualma resuciten para reclamarle sus derechos. Ni pienso que lo hiciesen en vida (salvo para pagarse unos chutes). Pero, de todos modos, igual es otro vídeo en peligro de extinción.

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Leo hoy en El País un artículo de Jorge M. Reverte y Agapito Ramos titulado Transparencia contra la corrupción. El texto contiene un análisis bastante certero de lo que pasa en la política (en España, pero no sólo) y, también, algunas propuestas tan de cajón que su ausencia en el debate supone otro descrédito para nuestra presunta democracia. Recomiendo su lectura completa pero dejo aquí un par de párrafos para hacer saliva.

Las listas electorales las hacen los partidos eligiendo, según el criterio del aparato, quiénes las componen. Los argumentos por los que se elige a unos y no a otros no suelen tener nada que ver ni con la representatividad social, ni con la formación, sino con el dedo de quien manda. Vemos de candidatos a alcaldes, diputados autonómicos, nacionales, a personas que es dudoso que pudiesen serlo si hubiesen tenido que ser elegidas democráticamente con criterios de mérito y capacidad. Porque se ha ido cambiando poco a poco el criterio racional y jurídico impuesto en casi toda la Europa democrática por el cual la legitimidad del elegido la da el electorado, y se va imponiendo el de que la legitimidad la da el partido que lo designa. Por lo que tanto la discusión interna como las diferencias ideológicas tienden a desaparecer. Todos acabamos diciendo amén a quien nos paga. O no diciendo nada durante años y apretando el botón del voto en el Parlamento cuando lo ordena el jefe del grupo.

Los partidos se van transformando en grandes empresas, donde conviene entrar y aprender a servir a quien corresponde para prosperar en su momento. Vemos cómo muchos militantes entran en las nóminas de los partidos (Juventudes Socialistas, Nuevas Generaciones, etcétera) desde jovencitos y a partir de ahí van trepando en el peor sentido de la palabra. Sin tener que estudiar ninguna carrera, ni aprender idiomas, ni saber recitar dos líneas sin leer una chuleta. Cuando la política se ha transformado en una profesión facilona, ejercida a través de los partidos, es muy duro marcharse, porque fuera de la política no se tiene oficio ni por tanto beneficio. Cualquiera que esté en esa situación mata por permanecer en el aparato».

A un servidor, al acabar de leer el artículo, se le ha venido a la cabeza una analogía. Y es que me parece que esto de la política es como la religión. Hay mucha gente que se dice creyente pero no practicante. Son muchas las personas que confiesan creer en Dios, el que sea, pero no en la Iglesia que lo administra. Del mismo modo, cada vez son más los que dan testimonio de su fe en la democracia pero que proclaman su absoluta desconfianza en los partidos políticos que se han apropiado de ella. El hecho de que vayan a misa cada cuatro años no significa más que no tienen otra manera de participar en su fe. Además, cada vez son más los que comulgan con la abstención. La democracia está perdiendo fieles y las noticias que leemos cada día sobre las cosas que hacen y no hacen sus apóstoles en estos tiempos de cambio no ayudan a convencer a los creyentes.

Pero hay soluciones para que esa gente recupere su fe. Reverte y Ramos dan tres: listas abiertas, limitación de mandatos, cuentas claras. Otra vez la evidencia de las cosas. Tan evidente, que ningún partido lo propondrá jamás en su programa. ¿Entonces? Entonces tendrá que proponerlo la gente. Tendremos que proponerlo nosotros. A diferencia de la religión, en democracia se supone que dios es el pueblo. Esa fe que nos están robando es la fe en nosotros mismos. Tenemos que recuperarla. Si nuestra fe no cabe en sus urnas, debemos cambiar de urnas.

Suenan los Ramones, I Believe in Miracles.

La foto es de la Wikimedia y dice: «Nuestros sueños no caben en vuestras urnas».

Hasta los Twitters

Si alguien pasa por aquí y no sabe para qué sirve Twitter pero sabe inglés, dejo una pieza de Supernews! de CurrentTV (más info). Para el que no tenga tiempo o conocimientos de ese idioma de bárbaros, adelanto algo sobre la utilidad de la cosa: poca.

Visto en el Twitter del bueno de Ian Edgar (paradojas de la vida virtual, ¿que no?).

El Lobezno feroz

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La Marvel celebra el 35 aniversario del patillas con esqueleto irromplible con una serie de portadas alternativas inspiradas en arte de todos los tiempos. Aquí la versión picassiana, aquí unos amigos.

Visto en El País.

Suena A Little Prayer (Wolverine’s Theme).