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Archive for the ‘Calle 20’ Category

Fuera de foco es la serie de entrevistas que hago cada mes para la revista Calle 20. Se trata de presentar y retratar a personajes importantes para la culturilla joven en España. Importantes pero no famosos. Es enfocar a los que suelen estar fuera de los focos. Porque se lo merecen, qué coño. Salvo que se diga lo contrario, las estupendas fotos son siempre de la estupenda fotera Belén Cerviño.

pedro

«El cine ha ganado un artista, la cárcel ha perdido un cliente»

Nació en Bilbao pero se ganó su acento maño en Zaragoza. Hace efectos especiales de maquillaje para cine y TV: Crimen ferpecto, Una de zombis, Los hombres de Paco, Cuenta atrás, Ellos robaron la picha de Hitler… Además, dirige cortos, ha berreado en un grupo de grindcore y fue dependiente de un sex shop sadomasoquista.

¿Qué dijo tu familia cuando dijiste «mamá, quiero hacer monstruos»?

Se descojonaron. Yo tenía ocho años. Ahora no pueden hacer nada para evitarlo.

¿El cine ha ganado un artista de efectos especiales y la cárcel ha perdido un cliente?

Me divierte el gore, leo sobre asesinos en serie y demás, así que, sí, este trabajo me permite estar en contacto con la violencia sin sufrir consecuencias policiales. Además, lo de modelar, esculpir y pintar tiene un punto de relajación.

¿Cuánto odio acumula el actor por cada hora de maquillaje?

Depende de lo listo que haya sido negociando. Cuando es conocido, pide más dinero, porque es más tiempo y más sufrimiento.

¿El ordenador matará a la estrella del efecto especial?

No, pero reduce su tarea. Aunque hay procesos que siguen siendo más baratos con maquillaje. Lo mejor es la combinación de ambos.

¿Cuántos miembros cercenados tiene que tener una peli de cine español para que sea decente?

De mil hasta cero. La cantidad de gore, como de amor, de lagrimas o de esperma, tiene que estar justificada. Pero ahora hay poco cine fantástico aquí, no es como en los 70 con Jesús Franco y León Klimovsky.

Tu pene fue rechazado, por exceso, como modelo del de Hitler, ¿el momento más frustrante de tu carrera?

Al revés. Pedro Temboury quería para Hitler un pene ridículo. Hubo que hacer uno arrugado y deprimente.

¿Cuántos cortos hay que dirigir para ser un friki de manual?

Si el corto acumula suficiente frikismo, con uno vas sobrado. Sólo con ver Psycho-lettes, de Pedro Temboury, te haces un idea de cómo funciona su cerebro. Como si ves mi Psicomán vs Superzorra.

¿Puede un tipo normal dedicarse a esto?

Por poder, sí. Pero me gusta pensar que ése algo que me ha hecho dedicarme a esto me distingue de la masa abotargada y asquerosa.

Entre tus cualidades está vomitar a voluntad, ¿tienes más superpoderes?

Sí, pero no se deben hacer públicos para hacer que mi persona resulte más interesante. Por si alguien desea conocerme después de esta entrevista.

La entrevista, tal y como fue publicada, pinchando en: ff_pedrorodriguez.

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Fuera de foco es la serie de entrevistas que hago cada mes para la revista Calle 20. Se trata de presentar y retratar a personajes importantes para la culturilla joven en España. Importantes pero no famosos. Es enfocar a los que suelen estar fuera de los focos. Porque se lo merecen, qué coño. Salvo que se diga lo contrario, las estupendas fotos son siempre de la estupenda fotera Belén Cerviño.

pepeverde

«Soy el Manolo el del Bombo de la rave«

Se mudó de Canarias a Madrid para estudiar Informática como excusa para vivir de la música. Su inmersión en la industria ha sido paralela a la crisis, pero se declara inocente: cantante de Los Protones, empleado de una tienda de discos (Globo Records) y, ahora, Jefe de Producto en la distribuidora PIAS. También pincha en el dúo 2 PIAS DJ’s y da botes en conciertos y festivales.

Ahora que nadie compra discos, ¿qué haces en horario laboral?

Rezar a San Pancracio para que venga otra vez el vinilo. Y currar. Ya han pasado los tiempos de «nos hacemos otro porro y escuchamos otro disco». Ahora me voy a encargar de poner nuestros discos en iTunes.

En 10 años, ¿qué será más difícil: comerse un atún o comprar un CD?

El CD es un formato equivocado, es el cassette de hoy. La industria nos vendió que sonaba mejor que el vinilo, pero no. Por eso está volviendo el vinilo. Puede que en 10 años no haya ni atún ni CD, pero habrá vinilos.

La música independiente, ¿necesita un referéndum de autodeterminación?

A la independencia le falta afán de colaboración más que de competencia. Tirar de «la unión hace la fuerza» y no del «divide y vencerás».

¿Te metiste a DJ para pagarte el vicio?

De joven grababa cintas para las fiestas y me colaba en la cabina de la discoteca infantil. Mi evolución ha sido rara, de los Beatles al punk pasé por la música disco. Eso sí, no soy de los que cuadran los bombos. Yo no soy disc jockey, yo soy pinchadiscos.

¿Aceptas peticiones? Yo quiero el Chiki Chiki…

Nunca sé la siguiente canción que voy a poner, pero puede que me pidas el Chiki Chiki y que no haga falta ni que me des el disco, que lo tenga yo.

Parte de tu curro es dar botes en conciertos, ¿eres el mejor en lo tuyo?

Mi pasión por la música es contagiosa. Presumo de haber visto el Aqualung lleno hasta la bandera con Junior Jack y pensar que la gente no bailaba lo suficiente, empezar a botar, contagiarlo y ponerlo patas arriba. Soy el Manolo el del Bombo de la rave.

Tú que has sido cantante antes que disquero: los artistas son unos bastardos caprichosos, ¿no?

El artista, por definición, tiene poco contacto con la realidad. La bis cómica, el espíritu de artista, es incompatible con tener los pies en el suelo. El día en que los artistas sean tíos cabales, se acaba la música.

Te casó Elvis Presley en Las Vegas, ¿quién oficiará tu funeral?

Que sea James Brown. Y, si no está disponible, Otis Redding.

La entrevista como fue publicada, pinchando en: pepeverde.

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Fuera de foco es la serie de entrevistas que hago cada mes para la revista Calle 20. Se trata de presentar y retratar a personajes importantes para la culturilla joven en España aunque no sean tan famosos como otros. Consiste en preguntar a personas que no suelen responder entrevistas. Es enfocar a los que suelen estar fuera de los focos. Porque se lo merecen, qué coño. Salvo que se diga lo contrario, las estupendas fotos son siempre de la estupenda fotera Belén Cerviño. Ah, me salto el orden cronológico por una razón que pronto se podrá ver en esta pantalla.

el-chiri

«El niño Jesús castigará a los que copian»

Daniel Acosta es de Cádiz y vive entre Málaga y Madrid. Ha cantado con los Side Effects y ha sido copy publicitario pero se está quitando. Ahora es realizador y el hombre en España de la marca SupremeBeing. A Daniel le dicen el Chiri. De chirigota. Porque se las sabe todas, no se pierde un carnaval y tiene una de gaditanos exiliados en Madrid.

¿Qué hay de malo en la publicidad española ahora que tú te has ido?

Poca libertad y mucha mediocridad, y de ésta también tenía yo, ojo.

El bajón en el consumo, ¿es por la crisis o porque la publicidad cada vez se entiende peor?

Al revés, la publicidad es muy simple, muy tonta y muy naif y eso no engancha. Pones la tele y nueve de cada diez anuncios los podía haber hecho tu hermana pequeña.

Cuando tu ropa triunfe, ¿marearás a los creativos como te marearon a ti?

Por supuesto, es ley de vida (risas).

¿Cuándo te enteraste de que una colección podía no ser de cromos?

Buah, hace muy poco (risas). Hace tres años. Empecé de rebote, el creador es amigo de la infancia, yo estaba en una multinacional, estaba cansado, probé y me gustó. Pero me tuvieron que explicar qué era una falda de tabla y todo.

¿La ropa se llama SupremeBeing (ser supremo) porque queda divina?

Es ser supremo pero en el sentido individual. Cada uno es ser supremo para sí mismo, no mejor que nadie, pero tampoco peor. Puedes ser un barrendero y ser un ser supremo mientras que hagas lo que quieras y creas en ti mismo.

¿El Ser Supremo castigará a los que copian diseños para vender con otra marca más barata?

El Ser Supremo no sé, pero Dios y el niño Jesús, sí… (más risas).

Para colocar la ropa en las tiendas, ¿simpatía o extorsión?

Simpatía. Nuestros clientes son gente afín y hay buen rollo… Menos con los que no pagan.

¿Dónde va la gente más disfrazada? ¿En carnaval o en el Bread&Butter?

En el Bread&Butter, pero en Carnaval tiene mucho más arte.

¿Qué sería del carnaval de Cádiz si hubiese controles antidoping?

Uf… No sé, se caería el 90% del Carnaval, aunque también hay mucho sanote. Como yo (risas).

Elige: el Cádiz en Champions o tu chirigota ganando un Grammy.

El Grammy, porque estoy peleado con el Cádiz hasta que se vaya la directiva.

Venga, cántate una cuplé…

Ahora dice el Papa que en el portal no cabía un mulo, ni tampoco vaca, que dice el Papa que todo es un bulo, que se está pensando quitar también lo de la paloma, que se habían inventado los Diez Mandamientos… Y que todo era broma.

Quien quiera ver la entrevista tal y como salió publicada, puede hacerlo pinchando en el siguiente link: ff_chiri2

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El siguiente texto apareció en el número de junio de la revista Calle 20. Cuenta la peripecia de Daniel Lavin, un madrileño con ganas de hacer cine que se ha pagado y dirigido su primer largo. Hay un pequeño detalle que lo hace todo más… acrobático: el tío lo ha hecho en la ciudad en la que vive. Tokio. El reportaje, convenientemente maquetado y eso, se puede ver dándole al siguiente link: acrobats.

Un madrileño de 28 años decide ir a Tokio a pasar unos meses. Le gustan el manga y el cine japonés, le atrae la cultura de allí, siente que el viaje puede ser una experiencia decisiva en su vida. En Tokio, una ciudad en continuo movimiento que captura almas inquietas, conoce a una japonesa. Ikuko es amiga de una compañera de hostal. Quedan a tomar unas copas y pasa lo que tiene que pasar. Tres meses después, Daniel vuelve a Madrid con una experiencia decisiva y una futura esposa.

Ikuko y Daniel piensan dónde vivir juntos. Ella tiene trabajo estable en Tokio. Él ha estudiado cine y anda buscándose la vida en el audiovisual español sin mucha suerte. Deciden que será él quien se embarque en la aventura. Decide Daniel que va a aprovechar el impulso para cumplir un sueño. Se planta en Tokio con una cámara de vídeo, un ordenador, poco dinero, ningún conocido en el sector y un objetivo: rodar un largo.

Esta historia no es el argumento de una película. Es la historia del rodaje de una película. Es el relato de una acrobacia. La que ha hecho falta para finalizar Acrobats. «El mayor miedo no era realizar la película en un país y en una lengua diferentes, sino el no realizarla en absoluto». Daniel Lavin habla con Calle 20 desde Tokio y por Skype. Lo hace despacio y con una seguridad en sí mismo que se antoja necesaria para meterse en semejante jaleo. «Si me hubiera quedado en Madrid, a lo mejor habría entrado en el rollo burocrático eterno de buscar una subvención. Preferí hacerlo por mi cuenta, sin medios pero con ilusión».

Calcula que la peli ha costado 12.000 euros, incluyendo la cámara y los micrófonos. Nadie ha cobrado un yen. Se ha rodado en plan guerrillero. Sin permisos. Casi siempre en fin de semana, por eso de que hay que currar para comer. Acrobats es producto de la fe ciega de su director pero también de la del resto de los participantes. De los técnicos, coreanos, americanos, ingleses, un neocelandés y un chino, y de los seis actores, todos japoneses. Por cierto, ¿fe ciega o inconsciencia? «Las dos cosas».

El resultado es sorprendente. Acrobats es un film de autor. Hiperrealismo crudo y minimalismo expresivo rodado cámara al hombro. El retrato de un momento de las vidas de tres funambulistas sin futuro ni presente que hacen equilibrios sin avanzar y sin red. Tres historias que se cruzan, pero poco, de tres personas solas en una ciudad de trece millones de habitantes. «El hecho de que haya muchos exteriores -explica Daniel- acrecienta esa sensación de soledad. En un interior siempre tienes más impresión de estar atrapado, pero en una ciudad como Tokio, un tanto claustrofóbica, se produce el mismo efecto».

Que nadie espere un Lost In Translation o un tercio de Babel. Daniel no ha visto Tokio con los ojos de un gaijin, como se les llama allí a los guiris. «No quería ser el típico occidental, quedarme con los tópicos, sino ser fiel a la historia. Imagínate que yo fuera japonés y rodase en España: huiría de toros y flamenco».

(Sigue leyendo, no seas así, pincha aquí. También puedes leer el blog de Daniel).

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