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Archive for 11/07/08

Aprovecho que se están jugando estos días en Las Vegas las World Series of Poker, algo así como el campeonato del mundo de la cosa, para recuperar este reportaje sobre el torneo de San Sebastián del Campeonato de España de Póquer 2007. El texto fue publicado en el EP3, suplemento de los viernes de El País, con unas fotos muy majas de Fede Serra, que es incluso más majo que sus fotos. Quien lo quiera ver maquetado y eso, que pinche en en el siguiente link: poquerep3.

All-in. Cuando un jugador pronuncia estas palabras todo se para. La tensión hace un barrido por el tapete a la espera de respuesta. Los rivales resoplan, los espectadores contienen la respiración. Estamos en el Casino Kursaal de San Sebastián, en la mesa final del octavo torneo del Campeonato de España de Póquer. Es la una de la madrugada del domingo al lunes y otra vez oye esa apuesta. All-in. Todas las fichas a una mano. Quedan tres jugadores. Tres maneras de entender el póquer. El más agresivo es el mayor. Gafas Ray-Ban sobre los ojos, Ducados sin encender en los labios y una actitud desafiante que recorre la sala. Jorge Fernández Martínez tiene 61 años y lleva jugando desde los siete. “Me he arruinado cuatro veces –explica en una pausa para fumar–, pero juego cada noche. Soy anticuario y si me quedo seco por una mala racha, vendo unos cuadros y sigo”. A Jorge se le conoce en el ambiente del póquer ibérico como el Doctor Vinagre. “Tengo sangre caliente y eso a veces es malo”. De momento, hoy no le está yendo tan mal. De momento, lanza todos los all-in que puede y ve todos los que le lanzan. De momento, es el que más fichas tiene sobre la mesa. De momento.

Pero Jorge es la excepción. Representa los viejos tiempos del póquer. El lado oscuro. Es un Darth Vader rodeado de jóvenes padawan. El póquer ha cambiado. Ya no hay tahúres tocados con sombrero de ala ancha. No hay whisky de Kentucky. No hay rubias teñidas de tentación. Ahora hay Converse y camisetas. Hay horas de estudio. Hay buen rollo. La cosa ha evolucionado desde que a mediados del XIX se extendiese como una epidemia por las riberas de Mississippi este juego de origen incierto. En el siglo XXI, en la era de Internet, el póquer es el juego de moda. Se calculan más de 100 millones de jugadores en el mundo (en España, unos 30.000). En Estados Unidos, ha desbancado al hockey sobre hielo como el cuarto deporte con más audiencia en televisión. Cada día, el póquer genera ingresos de 150 millones de dólares y buena parte de la culpa es de un tipo cuyo apellido es una señal del destino. Chris Moneymaker se presentó en 2003 a las World Series Of Poker de Las Vegas tras ganar un torneo satélite en la Red. Se había gastado 39 dólares en apuntarse y con su victoria se llevó una inscripción de 10.000 para el campeonato más prestigioso del mundo. Era su primer torneo en vivo. Era un pipiolo de Tennessee que ganó a los mejores y se llevó 2,5 millones de pavos.

Las historia de Cristóbal Ganapasta ha sido un ejemplo para muchos de los que se baten el cobre en el Casino Kursaal. Francisco López Marcos, por ejemplo. Francisco tiene 31 años y lleva dos viviendo del póquer. A Francisco todo el mundo le conoce como Pakito. Pakito es el actual campeón de España aunque en San Sebastián ha caído nada más empezar la mesa final. “Me levanto a la una –cuenta sobre su rutina diaria–, estudio y a las nueve de la noche empiezo a jugar. Las mejores horas son las del amanecer, cuando los jugadores americanos ya empiezan a estar cansados”. Pakito juega para el equipo Everest Poker y en la página de Everest Poker. Reconoce que juega contra novatos para llevarse el jornal más fácilmente. “El que juega sabe lo que hay. De todos modos, no es como en las tragaperras, la gente no se juega la escritura, juega un dinero que no le duele. Lo primero que aprende el buen jugador de póquer es a controlar bien su bankroll”. Del mismo modo que el dólar es la moneda oficial del asunto, el inglés domina las conversaciones y las partidas. Traducimos: bankroll es el dinero que cada jugador dispone para jugar, ya sea para mesas de juego con dinero o para torneos.

Se acabó el aperitivo. El reportaje completo se puede, y se debe, leer aquí mismo. Que aproveche.


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